“Son días de muchas noticias. No
hay tiempo para verificarlas, ni para escribirlas, ni casi para
gozarlas. Hay que ir de mata en mata, de zanja en vereda, de
vallado en sendero, de sotillo en linde, para no perder tanta
anunciación, tanto nacimiento, tanta esperanza”
(José Antonio Muñoz Rojas, Las cosas del campo)
El
accidente se produjo como lo había pensado y calculado en sus largas
noches de insomnio. Un Renault 19 a gran velocidad se llevó por
delante a un peatón que cruzaba un semáforo. Salió volando por los
aires y se golpeó la cabeza contra el asfalto. El vehículo se dio a
la fuga por las calles próximas. El herido quedó tendido en el
suelo inconsciente. Pasaron varios minutos hasta que se detuvo un
turismo que avisó al Samur. Lo evacuaron a un centro sanitario en
quince minutos.
Los hechos
ocurrieron más o menos de esta manera y en la misma madrugada la
policía local levantó el correspondiente atestado, que se lo
remitió al día siguiente al gabinete de prensa del ayuntamiento. Este, a su vez,
recopiló todos atestados del fin de semana para elaborar una nota
de prensa que junto con otras actuaciones rutinarias enviaron a los
distintos medios locales y agencias de información.
La noticia
pasó prácticamente desapercibida en las redacciones de los
periódicos y emisoras de radio de ese domingo. Solo la agencia Efe
redactó una breve información que llegó a los diarios.
Las
ediciones de los periódicos locales de ese fin de semana recogieron
en breves notas la información del accidente a través del teletipo
de agencia. Las iniciales del herido que había facilitado la policía
municipal no fueron reconocidas y se limitaron a transcribirlas en
algunos sueltos en páginas interiores. La noticia apenas tuvo
relevancia informativa, como cualquier atropello de los que se
producen cada día en las grandes ciudades. El atropellado no fue
identificado en los primeros días.
Ese lunes,
los diarios digitales confidenciales ya se atrevieron a descifrar
las iniciales y ponerle nombre y apellidos. La llamada de un amigo al
director de uno de esos diarios por Internet le puso en el camino.
Trabajaba en las empresas del herido y tuvo conocimiento de su
identidad cuando fue a trabajar. La “exclusiva” se propagó de
web en web esa misma mañana. La era digital se imponía a los medios
tradicionales que hubieron de esperar al día siguiente para llevarla
a sus rotativas.
De esta
manera se conoció la identidad de la persona herida de gravedad en
ese atropello de tráfico. Luego, los diarios nacionales de gran
tirada- sin citar a esos modestos soportes por Internet-, se volcaron
en las portadas y contraportadas con abundante tipografía y
fotografías a todo color. El circo mediático acababa de comenzar y
no lo abandonarían hasta el final de esta historia. Los periódicos
más sensacionalistas especularon sobre las circunstancias
del accidente y la situación de tensión existente en las empresas
con varios despidos en los últimos meses. También recordaron como
había conseguido un gran éxito económico de casi treinta millones
de euros a costa de sus competidores.
Algunos escándalos de faldas se sacaron a la luz pública, más propios de
la prensa del corazón que de medios considerados serios.
Estas
fueron varias de las reseñas de prensa que aparecieron en los
primeros días después del accidente:
PEATON HERIDO GRAVE POR UN VEHICULO QUE SE DIO A LA FUGA
Madrid 22 Nov, (EFE).- Un peatón ha resultado herido de gravedad en un atropello producido esta madrugada en la calle Marqués de Urquijo de la capital de España.
El herido
responde a las iniciales C.B.F., de 54 años. Al parecer el accidente
se ha producido al cruzar el peatón un semáforo cuando se
encontraba en rojo y ser arrollado por un vehículo que circulaba a
gran velocidad. El conductor se dio a la fuga y la policía está
investigando los hechos para tratar de localizarlo. No hubo testigos
del mismo.
El herido
que fue asistido en el lugar del accidente por una ambulancia del
SAMUR fue trasladado al Hospital Clínico en donde se encuentra en
estado muy grave.
El atropello
se ha registrado hacia la una y media de la madrugada del viernes al
sábado en una calle que habitualmente es muy transitada. Pero al
parecer en el momento del siniestro no circulaban más vehículos en
las inmediaciones.
Con este
accidente son cuatro los heridos de gravedad registrados en el fin de
semana en Madrid, todos ellos por atropellos a peatones. En dos de
los mismos los causantes de los accidentes se han dado a la fuga.
EL
EMPRESARIO DE LA COMUNICACIÓN CÁNDIDO DE BLAS HERIDO GRAVE EN
ACCIDENTE DE TRÁFICO
Madrid 23
Nov, (El Mundo).- El peatón herido de gravedad en el accidente de
tráfico registrado en la madrugada del sábado en Madrid es Cándido
de Blas Fernández, conocido empresario de la comunicación y dueño de varias
empresas.
Su estado de
salud continúa siendo muy grave, con fractura craneal y en situación
de coma. Se teme por su vida.
La noticia
se dio a conocer ayer domingo, aunque el accidente tuvo lugar en la
madrugada del viernes al sábado.
Al parecer
el empresario de la comunicación había asistido a la entrega de los
Premios Ondas en Barcelona y regresaba a su casa de madrugada. Tras
dejarle su chofer en frente de su domicilio fue arrollado por un
vehículo al cruzar un semáforo.
El turismo
causante del atropello circulaba a mayor velocidad de la permitida,
según fuentes policiales; y no se detuvo ni asistió al herido,
dándose a la fuga.
Cándido de
Blas se había hecho muy conocido en el sector de los medios de
comunicación después de ganar un pleito millonario a una empresa de
la competencia.
La policía
investiga todas las circunstancias del accidente y en principio no se
descarta ninguna hipótesis. Hasta el momento no se ha localizado ni
el vehículo ni al conductor del atropello.
[Además de
esta información en la sección de COMUNICACIÓN del periódico,
aparecía una fotografía a dos columnas del empresario en el momento
de recoger el Premio Ondas y un detallado
organigrama con todas las empresas que controlaba]